¡Para arriba hija, para arriba!
Sencillas palabras, sin artificios ni adornos,
Que brotaban de los labios de una mujer como mi Madre.
Clavadas como pilotes en lo más profundo de mis cimientos están,
No mueren… ¡imposible! son las palabras de mi Madre.
Pilar de mis angustias,
Escudo en mis batallas,
¡Para arriba hija, para arriba!
¡Que levante su cabeza quien tu mirada reclame,
que la evada, que le tema por su dignidad y belleza,
pero que jamás la procure como verdugo a su presa!
¡Para arriba Mujer, para arriba!
Julio 2017
