
Soy una mujer, esposa, madre, abuela, maestra, y abogada que ha vivido lo suficiente para saber que no hay tiempo que perder, que las oportunidades se toman y que la vida se vive.
Que las metas no se terminan mientras el entusiasmo por alcanzarlas esté vigente.
Soy yo, en mi versión a los sesenta y pico, navegando feliz hacia mi próximo puerto, remando hasta con los dientes.