Si de pasión nací
apagarla no podría, está en mi cuerpo,
en mi ser, en mi caudal de alegría.
Si por amor existo,
no he de ser más que amor,
Amor y perdón conjugan
como el colibrí a la flor
Si por placer me engendraron
¿Por qué me lo he de negar yo?
Soy de la tierra salvaje,
soy de la mar y la calma,
pero también del fragor
de cada lucha que encarna
mi vida que, a veces en pausa,
me vi obligada a poner.
En plena cosecha estoy
y mis frutos colmados de ambrosía,
los recojo día a día
VIVA, en paz y armonía
Que no tengo edad…
Tan cierto aquello.
Ni ganas, ni tiempo,
ni tiempo, ni edad
para deconstruirme,
para transgredirme.
Danzo con mi silueta
y su eterna primavera,
la que es vista sin ver,
cada vez más mía,
¡cada vez más yo!
No resigne mi señora
clama mi voz interior
¡Baile su aventura!
¡poetice con sus caderas!
¡rime con su fulgor!
Que yo la miro y admiro
¡tanto donaire en un son!
MeryGarden
Julio 2025