Y YO… ¡SIN ADVERTIRLO!

Llegaste y yo, sin advertirlo
invadiste rincones, escondrijos y corazones,
punzante y malhadada, sorpresiva y extraña,
te sembraste en su alma, perfidia
brotaron tus frutos y yo… sin advertirlo.

Profundo mi sueño sobre algodón de azúcar,
con aroma a verdad y encanto de suspiro.
¿Cómo presentirlo?

¡I vivías conmigo…y vivías conmigo!
explorabas mi cuerpo y descansaba contigo…
¿Te tocaron mis manos, te besaron mis labios?
ahora ¡calla! fuiste mudo testigo

Pero no, no puedes ser tan dulce,
Manos recias, dúctil corazón
¿Eras tú?
¿I tus ojos? esos ojos llenos de amor,
tu presencia, mi amparo,
tus caricias sin reparo.

¿O era yo? ¡Oh Dios! ¡era únicamente yo!
lo dulce, los ojos, el corazón,
eran míos, era yo y mi sinrazón
¡eran los míos!
los esparcí, los transferí
era solo mi amor en mi manantial de deseo.

Era mi Venus buscando a su Eros
y bebí mi amor, lo vacié
fui yo quien, al no conocerte, te obvié.

No, no llegaste, te trajeron
disfrazada de dicha y jubileo
las frágiles huestes de un mísero mirlo
¡Vaya hombre!
Y yo… ¡yo sin advertirlo!

MeryGarden

MeryGarden

Piscis a Mar Abierto